viernes, 16 de noviembre de 2012

¡No sé cómo serán!

















¡No sé cómo serán!

 EDUARDO RUIZ HEALY

¿Cómo será Enrique Peña Nieto como presidente? Y Miguel Ángel Mancera, ¿cómo será jefe de Gobierno del Distrito Federal?

Ambas preguntas me las hacen con creciente frecuencia muchas de las personas con quienes hablo conforme se acercan los días en que cada uno asumirá su cargo. Peña el 1 de diciembre y Mancera cuatro días después.

 A todos les contestó lo mismo: No tengo la menor idea; no me imagino cómo serán y actuarán una vez instalados en sus respectivas oficinas, acompañados de quienes hayan elegido para auxiliarlos a gobernar.

 A la hora de la hora, los antecedentes de quienes llegan a cargos de gran poder importan poco porque no es lo mismo ser un político o funcionario importante que ser el poderoso gobernante de una entidad geopolítica, llámese País o Estado; no es lo mismo ser el número dos, tres o cuatro del escalafón que el indiscutible Número Uno; no es lo mismo ser el que obedece una orden o atiende una sugerencia que el que ordena o recomienda; no es lo mismo ser el que camina dos o tres pasos detrás del jefe que ser el que encabeza la procesión.

 La historia abunda en ejemplos de hombres y mujeres que al ejercer el poder sorprendieron a sus gobernados, algunos para bien, otros para mal.

 Está, por ejemplo, el caso de Luis Echeverría. Este individuo, antes de ser presidente de México, actuó siempre como el perro faldero de los jefes que le tocó tener. Para sus superiores, era un hombre confiable capaz de resolver el asunto más trivial que se presentara. A cualquiera que tuviera un rango más elevado que el suyo le hablaba de usted aunque su interlocutor le pidiera que lo tuteara. ¡El gato perfecto! Sin embargo, al llegar a la Presidencia dejó de ser el lacayo de siempre para convertirse en el amo y señor del País y de todos sus colaboradores a quienes obligó a actuar como sus perritos falderos. El hombre que labró su carrera cerrando la boca y actuando con discreción, resultó ser un presidente boquiflojo propenso a decir una estupidez tras otra. De paso, sus decisiones populistas contribuyeron a quebrar al País en 1976. De sus desatinos el País aún no se recupera.

 Otro caso. Harry Truman, quien llegó a la Presidencia de Estados Unidos en 1945 a la muerte del legendario Franklin D. Roosevelt, de quien fue su vicepresidente durante sólo 82 días. A diferencia del aristócrata neoyorquino que lo precedió en el cargo, Truman creció en una granja de Missouri. Antes de ser electo senador en 1934 fue oficial de artillería en Francia durante la Primera Guerra Mundial, dueño de una camisería que quebró en la recesión de 1921, funcionario de un condado y vendedor de membresías de un club automovilístico. Fue nominado a la vicepresidencia en 1944 después de que Roosevelt descartó a Henry Wallace, quien fue su vicepresidente desde enero de 1941. Truman nunca buscó activamente ser vicepresidente. Tampoco buscó ser presidente pero lo fue porque se murió su antecesor. Así, este político oscuro y hasta mediocre asumió la Presidencia, encabezó el esfuerzo bélico de su país, ordenó lanzar dos bombas atómicas sobre Japón, apoyó la creación de las Naciones Unidas, promovió el Plan Marshall que permitió la reconstrucción de Europa después de la Segunda Guerra Mundial, promulgó la Doctrina Truman para contener la expansión de la Unión Soviética, rompió el bloqueo soviético a Berlín Occidental mediante un puente aéreo que nunca se había visto, reconoció el Estado de Israel 11 minutos después de que éste se declarara como nación independiente, integró racialmente a las fuerzas armadas de su país, contuvo la expansión de China hacia Corea del Sur. En fin grandes logros de quien nadie esperaba gran cosa.

 Truman también cometió errores mayúsculos pero con los años éstos han pasado a segundo plano frente a sus grandes aciertos.

 ¿Por qué un mediocre como Echeverría resultó ser tan mal presidente y otro como Truman salió tan bueno? No lo sé. Lo que sí es claro es que el ejercicio del máximo poder transformó para mal al primero y para bien el segundo.

 ¿Cómo serán Peña Nieto y Mancera en el poder? No lo sé, pero pronto empezaremos todos a saberlo.

 Eduardo Ruiz-Healy es periodista de radio y televisión.
Correo: eduardoruizhealy@gmail.com
Sígueme en Twitter: @ruizhealy
En Internet: www.ruizhealy.tumblr.com
 Fecha de Publicación: 14/11/2012. El Imparcial
















"Peña Nieto creará la Comisión Nacional Anticorrupción. ¿Qué sigue? ¿El Chapo Guzmán creando la Comisión Nacional Antinarcos?"

 Movimiento de Izquierda Libertaria

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